Para entender a Donald Trump

por el 01/08/18 at 12:28 pm

Decir que Donald Trump es un presidente “atípico” es quedarse corto. Trump ha irrumpido en el ambiente político mundial como un elefante en una vidriera, rompiendo todos los protocolos, los esquemas diseñados por siglos de diplomacia y haciendo prácticamente imposible para sus funcionarios seguirle la corriente.

¿Es Donald Trump un loco? Sus éxitos y fracasos en la vida privada demuestran que no lo es y el solo hecho de llegar a la presidente de la nación más poderosa de la tierra prueba que algo tiene en la bola que todavía no logramos entender.

Un psicólogo, Robert Epstein, ha escrito un ensayo sobre el tema que me ha llamado la atención. Él afirma que Trump lo que tiene es un problema de “control de audiencia”, y lo explica así: todas las personas normales están sujetas a un “control de audiencia” en un grado o en otro. Esto significa que las personas regulan lo que dicen y hacen basado en quiénes están alrededor de ellas. Son respetuosos en una iglesia, un poco menos en un salón de clase y salvajes cuando están en los bleachers de un estadio. Cuando Trump está en presencia de alguien que le disgusta o en el que no confía, lo ataca, pero cuando alguien que él percibe como una amenaza se vuelve amistoso (Rocket man de Corea, por ejemplo), Trump no solo deja de atacarlo, sino que se vuelve vulnerable a su influencia.

Concluye diciendo que Trump solo es capaz de un nivel mínimo de análisis o pensamiento crítico y vive en una pequeña ventana de tiempo sin pasado ni futuro. Peor aun, él no cree ni quiere decir lo que dice. Aquí no operan principios. Es solo la velocidad del viento, y continuará actuando de esa manera por el resto de su vida.

atejada@diariolibre.com

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