Cómo frenar la marcha hacia el caos

por el 05/07/18 at 11:30 am

Muchas personas se están preguntando si el país está cayendo en un estado de anarquía, creencia que se ha visto reforzada por los acontecimientos de los últimos días.

Esas personas piensan que lo que está ocurriendo se debe a dos factores básicos: por un lado, el irrespeto a la ley que en gran medida es el resultado de que la misma no se aplica ni en el tránsito, ni en la escuela, ni a los ricos, pero tampoco a los pobres, ni en los residenciales ni en los barrios marginados, en algunos de los cuales la Policía no se atreve a entrar cuando cae la noche.

Esto se ha unido al cambio de expectativas entre los jóvenes desposeídos. Estos jóvenes viven de la impunidad (igual que sus colegas ricos) y de la “vanidad”, es decir, quieren usar los últimos tenis y ropa de marca, así como darse los placeres de la “buena vida”.

Me contaba un antiguo funcionario judicial que este fue uno de los principales hallazgos de una encuesta hecha en una cárcel de jóvenes. Lo que ellos quieren no lo pueden obtener por medio del trabajo o de los estudios. La solución a mano es delinquir. Prefieren vivir diez años “bien”, aunque los maten al final, que llegar a viejos sin nada que contar, excepto su miseria.

Sin duda que el proceso debe comenzar por tomar conciencia de la gravedad de la situación, pues se sobreponen un problema cultural con uno de control social.

Empoderada la sociedad del tema, entonces hay que comenzar aplicando la ley a todos por igual, obligando a todas las instituciones de coerción a cumplir su papel, y al mismo tiempo, acometer con seriedad programas de promoción social por medio del empleo y de la formación, del deporte barrial y de educación ciudadana.

Esto hay que empezarlo ¡ya!

atejada@diariolibre.com

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