Un problema de táctica electoral

por el 15/05/18 at 12:23 pm

La controversial Ley de Partidos constituye la gran prueba de perdurabilidad de la democracia dominicana. Lo que salga del Congreso de la República podrá dar lugar a un nuevo régimen de partidos y a una nueva forma de hacer política, o acrecentará la frustración de la ciudadanía que podría conducir a cualquier cosa como ya hemos visto en toda América.

Todos los partidos están unidos en el punto de no pasar una ley que les imponga más trabas de las que están dispuestos a aceptar, pero tienen importantes divisiones tácticas sobre algunos de los puntos en discusión.

Los partidos pequeños (Los llaman emergentes, pero lo que son es pequeños), aceptan lo que venga porque no tienen poder de decisión, pero les agradaría el voto preferencial en las elecciones porque podrían sacar regidores y diputados en algunas demarcaciones.

Los reformistas aceptarían el voto preferencial por la misma razón que los pequeños, pero el grupo dominante preferiría primarias cerradas porque controla adentro y no quiere a los de afuera.

El PLD y el PRM enfrentan el mismo problema: están divididos sobre ambos puntos, aunque el preferencial no les ofrece problemas y puede resolverles algunos. La división viene de que, en cada partido, uno de los líderes controla adentro y el otro piensa que le va mejor afuera. Por eso, coinciden los liderazgos de “afuera” y de “dentro” de ambos partidos. Por tanto, un acuerdo que evite la división es el resultado más probable.

Los movimientos independientes quieren el voto preferencial porque aumenta sus posibilidades de lograr escaños municipales.

Como se ve, es un problema de táctica electoral.

atejada@diariolibre.com

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