Igualdad, educación e institucionalidad

por el 12/11/17 at 12:00 pm

Todos aspiramos a una sociedad más igualitaria, pero nos frustramos al ver cada día más lejana la hora en que podamos lograrla.

Una sociedad más igualitaria requirió en el pasado una mayor participación del Gobierno en dos grandes aspectos: distribución del ingreso, por medio de leyes de impuestos que recaudaban lo suficiente para dotar a todos de buenos servicios públicos, y una cultura de honestidad y responsabilidad que permitía a los ciudadanos contribuir al bienestar general a sabiendas de que el dinero no iba a parar a las manos equivocadas y si así ocurriera, la seguridad de que el individuo sería castigado.

En los últimos tiempos, en el país hemos hecho énfasis en la educación básica como un elemento primordial para alcanzar mejores estadios de desarrollo, pero hemos olvidado la educación ciudadana que nos permitiría consolidar una cultura de respeto, responsabilidad, honestidad y apego a la ley que son fundamentales para que la educación formal de nuestros hijos encuentre un clima adecuado para desarrollarse.

Hemos descuidado las campañas de educación cívica y, a pesar de que tenemos más de 300 emisoras de radio, 50 canales nacionales de televisión y todo el mundo tiene un teléfono celular, no existe el propósito de utilizar estos canales para educar a la gente y muy por el contrario permitimos que todos los antivalores sean emitidos por esos medios. No hemos sido capaces ni siquiera de educar a los inmigrantes en el respeto al país. De ese modo, vamos destruyendo los valores y las instituciones que harían posible el salto hacia una sociedad más igualitaria, homogénea, responsable y respetuosa, lo que cuestiona seriamente la inversión que se hace en otras ramas.

atejada@diariolibre.com

Deja un comentario