Los problemas esenciales

por el 11/10/17 at 10:55 am

Me preguntaba un comunicador en una visita que realicé recientemente a una ciudad del interior, cuáles eran, a mi juicio, los dos problemas esenciales que había que resolver en el país.

No vacilé en mi respuesta. El primero, la institucionalidad en el país. Que cada institución del Estado cumpla con su deber, que no es otro que aplicar la ley sin mirar a quien. Sea político, o el más humilde de los ciudadanos, la ley es (o debe ser) igual para todos.

Si todas las instituciones funcionaran, desde los tribunales hasta los distritos municipales, la confianza ciudadana aumentaría y daría un nuevo impulso al progreso, pues si los inversionistas creen que existe un verdadero Estado de Derecho, invertirían sin miedo y cada cual aportaría su cuota de apoyos al sistema por medio de impuestos.

El segundo, la pobreza, que condiciona todos los procesos y que convierte a los ciudadanos en súbditos de los más poderosos, sean políticos o delincuentes.

Una mejoría en las condiciones materiales de existencia de la población expresada en servicios públicos eficientes y mayor nivel de empleo razonablemente remunerado, produciría un pueblo más independiente y responsable de su propio destino, más inclinado al orden social y más consciente de la importancia de los valores cívicos.

El comunicador me preguntó sobre la inseguridad ciudadana. Mi respuesta fue que si las instituciones funcionaran las personas tuviesen más confianza en las autoridades, en el sistema judicial y éste último fuese más eficiente, la inseguridad comenzaría a bajar gradualmente. Pero mientras la gente no confíe, la inseguridad seguirá ganando el juego. Continuará.

atejada@diariolibre.com

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