Las medicinas y la salud

por el 13/07/17 at 2:23 pm

Saliendo de misa ayer me abordó una anciana con una receta. No era algo costoso, pero para ella sí.

El caso se repite con todo el que es hipertenso o diabético, para sólo citar dos casos corrientes, mientras a nivel teórico se sigue discutiendo sobre la seguridad social, la competencia en el campo de las medicinas y la Salud Pública. La seguridad social tiene que dejar de ser la sombrilla de los que tienen un empleo, y generalizarse, aunque sea con un pago mínimo para los que pueden menos y un sistema gratuito para los pobres de solemnidad.

No hay excusa para que el trabajador informal que le va bien, en muchos casos mejor que a un empleado, no pague el costo de su seguridad social y mucho menos que todavía no exista una red de atención primaria que abarate el costo de la atención médica.

En la medicina existen muchos laboratorios e importadores de medicamentos pero no hay competencia. Si la hubiera, los precios no subieran permanentemente y el costo de las medicinas en el país no fuera tan alto. A través de la seguridad social en España, por ejemplo, se obtienen medicamentos para la presión arterial a mucho menor precio que el de aquí. En cuanto a la salud pública, hay que convertir el sistema actual en uno competitivo, de cobertura universal a través de la Cédula de Identidad para los que no tengan un seguro privado, bajo los criterios mencionados arriba. Los departamentos de trabajo social harán las determinaciones de lugar.

El papel del Colegio Médico es colaborar con la mejoría del sistema. Un sistema que funcione dará más empleo a los médicos y mejor servicio a la población. Si va a seguir siendo vocero de los intereses médico-empresariales, que mejor se afilie al CONEP.

atejada@diariolibre.com

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