Innovación y tradición

por el 11/06/17 at 9:55 am

Un amigo muy curioso y preocupado me abordó el otro día para preguntarme qué pensaba de todos estos “conflictos” creados por figuras nuevas, muchas de ellas ajenas a la tradición cultural y legal de nuestro país. Se refería principalmente a temas como el del aborto, los nuevos derechos de la comunidad homosexual, entre otros de carácter social, y la creciente participación del Estado en todo lo que tiene que ver con la protección de minorías y desvalidos.

Traté de explicarle la interesante preocupación dividiéndola en dos aspectos.

El primero es que vivimos en un mundo en que los avances o logros de las sociedades más desarrolladas, aquellas en las que la innovación es asimilada con suma facilidad, son transmitidas al resto del mundo, lo que provoca un incremento de la presión local por la aprobación de esas innovaciones. Nuestros países son rápidos para firmar tratados sin estudiarlos bien, porque queremos parecer “modernos”, a sabiendas de que no siempre podremos ejecutarlos.

Otras veces pensamos que la facilidad con que se acogen las innovaciones tecnológicas será replicado con otro tipo de reformas. Se olvida que si bien nadie se opone a la igualdad, a lo justo, no existe la misma razonabilidad cuando se tocan valores religiosos o de carácter íntimo o personal.

Por otra parte, como decía el secretario de la Cámara de los Lores inglesa, “no se puede legislar contra la opinión pública”, en cuanto a que será muy difícil aplicar una norma que no es aceptada por la gente. La capacidad de acoger innovaciones es fundamental para el éxito de cualquier reforma y muchas veces, las presiones externas sólo sirven para exacerbar los ánimos de los contrarios a la innovación. Continuaremos…

atejada@diariolibre.com

Deja un comentario