La oportunidad que no podemos perder

por el 07/06/17 at 11:23 am

El caso Odebrecht plantea una oportunidad única para la República Dominicana que no podemos desperdiciar como hemos hecho en el pasado.

Que caigan presos Juan o Pedro es anecdótico y podrá satisfacer o no al morbo. Lo que tenemos que garantizar con una ejemplar investigación y castigo en el caso Odebrecht, es que el mismo contribuya decididamente a un cambio de conducta en el hacer gubernamental.

Luego del ajusticiamiento de Trujillo hemos tenido corrupción o denuncias graves de ella en todos los gobiernos. En casi todos ellos, la hemos perseguido políticamente y, por tanto, no hemos logrado sentar un ejemplo. Lo que no se ha hecho seriamente, no conduce a conductas serias.

La oportunidad que no podemos perder es la de crear una cultura de servicio gubernamental que destierre la corrupción pequeña y la grande. Que el único pago admisible por un servicio que se preste al Estado sea el salario que gana el funcionario. Ningún cobro adicional es aceptable, ni “para los cigarrillos”, ni “para la campaña”, y si para ello tenemos que crear organismos independientes con capacidad para impulsar acusaciones, sería dinero bien invertido porque saldría más barato que la corrupción.

Está claro que los organismos políticos creados por la Constitución no cumplen su papel. Se necesitan “sabuesos” independientes e insobornables en la administración pública, en la Junta Central Electoral, en el Poder Legislativo y en el Judicial, para detectar a tiempo los malos manejos y crear el miedo suficiente en los funcionarios que facilite la creación de esa cultura de honestidad que debe ser el resultado absoluto de la oportunidad que se nos presenta con Odebrecht.

atejada@diariolibre.com

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