¿Bastarán los parches?

por el 10/03/17 at 6:18 pm

Aunque se sabe que la democracia es un proceso en constante construcción, muchos dominicanos se preguntan hoy si hemos llegado a un punto en que no bastarán los parches para remediar un cuerpo que ha sido invadido de tal manera por la enfermedad que parece insalvable.

La democracia representativa se basa en la separación de los poderes y en los “frenos y contrapesos”, por medio de los cuales cada poder sirve de contención a los demás, pero en la República Dominicana hemos llegado a un punto en que ni siquiera cuando la oposición controla uno de los poderes, funciona el sistema.

La democracia opera por medio de partidos políticos que articulan los intereses de la sociedad. En nuestro país, los partidos políticos no articulan nada, y sólo son fachadas para hacer negocios y obtener prebendas del Estado. Ahora mismo, miembros de los partidos políticos, por esa condición, son competidores de los empresarios legítimos, en una situación que hemos llamado la “corporación político-empresarial.

Dadas las características de la sociedad dominicana de hoy, el Gobierno ha sido capaz de penetrar todos los organismos sociales que podrían ofrecer algún grado de contrapeso cívico a la labor de las autoridades. Así, la compra de periodistas es rampante, las iglesias forman parte del entramado, y todo el que saca la cabeza en la sociedad civil consigue un “cargo público” que lo elimina como interlocutor válido.

En este país hay programas de radio y de televisión que cuestan más al Gobierno que el mantenimiento de un hospital.

Es evidente que se necesita un sacudón, pues no bastan los parches para sanar al enfermo.

atejada@diariolibre.com

Una respuestas to “¿Bastarán los parches?”

  1. Angel Lockward

    Mar 11th, 2017

    Adriano, los parches no bastan en uan democracia secuestrada, se impone reestablecer el eequilibrio de las instituciones para que los controles del sistema funcionen.
    Sin ese equilibrio el control pasa a la prensa, pero como dices, hay programas que cuestan mas que un hospital, algunos tienen tambien mas cargos en el Gobierno que los partidos aliados, por lo que ese estamento se perdió.
    Cuando eso se da sólo queda la protesta pública del soberano en las calles de las ciudades y en las calles virtuales de la red: eso esta sucediendo en la República Dominicana.
    Lo de Odebrech apenas empieza, todavia solo sentimos los vientos de lo que viene: eso no se quedará asi porque es el pretexto de oro para reestablecer el control norteamericano sobre los políticos llatinoamericanos, esta vez ya no por ideologia, sino por corrupción.

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