La espada de la ley

por el 25/11/16 at 3:24 pm

En el número 51 de El Federalista, James Madison escribió: “Si los hombres fueran ángeles, el Estado no sería necesario. Si los ángeles gobernaran a los hombres, ningún control al Estado, externo o interno, sería necesario”.

Pero como los hombres no son ángeles, se requiere un control, lo cual, de acuerdo con Madison, presenta la dificultad siguiente: “primero hay que permitir que el Estado controle a los gobernados; y seguidamente hay que obligarlo a que se controle a sí mismo”.

Nosotros no hemos conseguido lo uno ni lo otro.

No hemos controlado a los gobernados, porque el Estado que surgió luego de la tiranía trujillista ha sido muy temeroso de que lo acusen de intentar imponernos otra dictadura. El chantaje dura hasta hoy.

Pero la ley sin espada no es ley, porque es incapaz de regular a los hombres.

Los ejemplos sobran: jamás se logrará regular el tránsito si no se imponen multas a los conductores (y para ello no hay que hablar con el chofer, sólo anotar el número de la placa y notificarle la multa al dueño del vehículo, lo cual, de paso, obligará a regularizar la venta de numerosos vehículos).

Nunca lograremos reducir la criminalidad, aparte de mejorar los niveles sociales, si la Justicia no constituye un freno por su eficacia, y nunca conseguiremos paz pública si el orden no se impone a rajatabla contra el ruido, el desorden social, el contrabando y las malas prácticas en casi todos los órdenes.

Necesitamos un gobierno de leyes, pero sobre todo de hombres y mujeres capaces de aplicarlas sin favor ni temor, sin politiquería ni paternalismo. Somos más los “padres de familia” perjudicados que los “padres de familia” que se esconden en el chantaje.

atejada@diariolibre.com

Una respuestas to “La espada de la ley”

  1. Frank

    Nov 27th, 2016

    Divo, Murio Fidel.

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